Ya pasó un tiempo prudencial desde el último Libro así que llega el tiempo de ir por más.
Se me ocurren así varias alternativas. Con el fin de asumir nuestra diversidad e inevitables indecisiones, decidí que este libro incluya varios libros.
Por ejemplo:
- el Libro de los Desayunos, que por supuesto incluiría el relato de las mañanas de los autores,
- o el Libro del Camping, con alguna anécdota o recomendación de locación privilegiada para degustar la receta (pueden incluir mapa), o contando dónde lo comieron por última vez,
- o el Libro de las Cenas Íntimas (ahí ya con la receta y la ambientación puede ser suficiente, tampoco hay necesidad de compartir tanto),
- o el Libro de las Alacenas al Borde (del ataque de nervios), o de las recomendaciones a la hora de pedir el “delivery” (también pueden armar menús con proveedores incluídos y describir al personaje que trajo la comida, relatar alguna discusión u otras yerbas).
- También podría ser el Libro de la Lata, en el que las recetas incluyan algún enlatado (o tetrabrickeado) salvador....
- y el infaltable y salvador “Otros”.
Cada libro da cuenta también de lo vivido, de los nuevos integrantes de la cofradía y también de las ausencias, y de los encuentros y desencuentros mediados con la comida. Con tanto Congreso se sumarán autores internacionales, con lo cual la edición será multilingüe (y que los dioses nos asistan).
Más allá de las deseables diferencias nos une, entre otras cosas, esta empecinada vocación a sumarnos a proyectos sin rédito laboral, académico, económico ni de otro tipo. Sí con el rédito de robarle un poco de tiempo a lo cotidiano y compartir y contar un poco de eso cotidiano íntimo a otros.
Para quienes es la “primera vez” este libro no se puede comprar, sólo puede tenerse participando en él con una receta, y colaborando en la medida que las distancias y las economías lo permitan con el trabajo de compaginado y armado y los costos (siempre acompañado con alguna degustación para la ocasión). No están invitados porque sean buenos gráficamente, culinariamente o literariamente así que la única indicación es que disfrutemos la aventura con nuestras torpezas y capacidades.
Pasando a las formalidades: la receta, en lo posible manuscrita, debería entrar en una hoja de 15 x 21 cm (media hoja A4 para los entendidos), dejando un poco más de margen a la izquierda para compaginarlos. Si viene vía e-mail se acomoda para que entre.
Como siempre, pueden extender esta invitación a sus amigos para formar un libro de recetas vinculadas por el afecto. Tampoco este año tomaremos represalias por no participar, como en las cadenas de pedidos que solemos recibir. Si no participan no sufrirán indecibles dolores al tropezar un viernes 13 de un año bisiesto (como este), una noche de luna nueva, después de pisarle la cola a un gato negro con el pie izquierdo. Simplemente queremos crear un punto de encuentro en medio de nuestras -justificadas o no -urgencias diarias.
Los espero.
Patricia Muñoz
Editora
Nota al pie: Para evitar los pedidos de borrado del correo colectivo y otros problemas de spam, abrí este blog que NO reemplaza el libro en papel, pero que da para compartir el proceso y puede ser también lugar de asesoramiento. Los autores del libro se irán habilitando como autores del blog y todos podrán sumar comentarios varios y nutridos.